¿Cómo ahorrar gasolina en un atasco?

Hábitos, como apagar el motor del coche si hay que estar parado más de un minuto o no dar frenazos y acelerones, pueden resultar de ayuda para no gastar demasiado carburante en un embotellamiento.

Salidas y entradas a las ciudades tras un puente, días de lluvia en grandes urbes… Los atascos se producen con mucha frecuencia, y en ellos el consumo de gasolina se dispara porque el momento de máximo gasto es al iniciar la marcha, algo que se repite una y otra vez en una retención. ¿Se puede evitar?

Las soluciones no son muchas. Algunos hábitos, como apagar el motor si se debe permanecer parado más de un minuto o no dar frenazos y acelerones, pueden resultar de ayuda para evitar terminar en la ruina por el combustible, además de malhumorados.

En todas las ciudades existen momentos en las que las carreteras se colapsan y hay demasiado tráfico. ¿Sabías que una congestión en la carretera supone un 88% más de consumo de carburante, y si el atasco es en ciudad, el aumento en este gasto llega al 176%? 

Para tratar de invertir en gasolina lo menos posible cuando se está en medio de un embotellamiento, se pueden seguir una serie de hábitos:

  • Parar el motor del coche. Aunque hay quien lo desconoce, tener el motor en punto muerto consume gasolina. De hecho, mantener el coche al ralentí tres minutos gasta la misma gasolina que conducir durante un kilómetro y medio. Por ello, la mayoría de expertos aconseja que si se prevé que el atasco durará algún tiempo, o se está parado más de uno o dos minutos, se apague el motor. Muchos automóviles tienen la función “start stop”.
  • La presión de los neumáticos es clave. Controlar que las ruedas tengan la presión exacta ayuda a ahorrar siempre, no solo en los atascos. Una presión más baja de lo normal provoca un mayor consumo, tanto que tener poco aire incrementa el gasto hasta en un 5%.
  • No llevar demasiada carga. El sobrepeso afecta a la aerodinámica del vehículo y puede llegar a aumentar el gasto de combustible en un 25%.
  • No dar acelerones. Hay que ser suave con el acelerador. Aunque nunca se debe arrancar acelerando fuerte, menos sentido tiene aún en un atasco. Al conducir con suavidad se ahorra combustible y también dinero en las más que posibles reparaciones por el desgaste de los componentes mecánicos del coche.
  • Reducir velocidad de forma progresiva, mejor que frenar. Para ahorrar carburante en una retención, se debe anticipar el frenado y usar el freno motor. Este permite ir reduciendo la velocidad de manera progresiva, sin dar un frenazo brusco.
  • Luces de posición. En un atasco, conviene quitar las de cruce y poner las de posición, ya que, de esta manera, además de gastar menos gasolina, no se agotará la batería.
  • Cambios de marcha. Al cambiar de marcha, hay que hacerlo a unas 2.000-2.500 revoluciones en los motores de gasolina y a unas 1.500-2.000 en los de gasóleo. Si se evita que el motor gire más de la cuenta, el ahorro de combustible será inmediato.
  • No poner el aire acondicionado. Si no es por completo necesario, en un atasco hay que quitar el aire acondicionado del coche. Hay que saber que tener el climatizador conectado aumenta el gasto en carburante casi un 1%.
  • Coche híbrido. Estos vehículos son la mejor opción ya que, son particularmente ecológicos en las congestiones del tráfico, ya que transforman la energía de frenado en energía eléctrica.

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