Cómo evitar las distracciones más comunes mientras conducimos

La mitad de los accidentes mortales en las carreteras españolas se producen por distracciones. Es la conclusión a la que se ha llegado con el Primer Barómetro de las distracciones en España, que ha puesto en marcha el RACE.

Te enumeramos a continuación las distracciones más frecuentes al volante y el mejor modo de prevenirlas, con el fin de evitar un siniestro.

  • Los ocupantes del vehículo . Los acompañantes ocasionan distracciones reiteradas al 77% de los conductores. Se estima que cuanto mayor es el número de pasajeros que viajan en un vehículo, más aumenta la probabilidad de tener un accidente. Además, las mascotas y los niños en los automóviles provocan la mayor parte de las distracciones.
  • Las preocupaciones personales . Una depresión, el estrés o la ansiedad provocan la falta de atención y el riesgo en la conducción. El estado de ánimo origina distracciones frecuentes al 56% de los conductores. Por ello se recomienda, a la hora de ponerse al volante, mantener la serenidad y dejar fuera del vehículo las prisas, el estrés y las preocupaciones personales.
  • La manipulación de dispositivos en el vehículo. El 54% de las personas que llevan el automóvil admite que la utilización de dispositivos durante la conducción les ocasiona distracciones habituales. De esta forma, regular la calefacción o el sistema de climatización del coche y manipular el navegador, la radio o cualquier otro sistema de comunicación se convierte en la tercera causa de accidentes por distracciones. De hecho, el tiempo de reacción de frenada aumenta de forma sensible cuando se está manipulando el equipo de música.
  • La utilización del teléfono móvil. El uso del teléfono móvil durante la conducción es una de las distracciones más peligrosas, pues multiplica por cuatro el riesgo de sufrir un accidente. Asimismo, chatear, manejar aplicaciones, enviar mensajes o jugar con el móvil son algunas de las conductas más imprudentes. El 94% de los conductores son conscientes de que hablar por teléfono sin manos libres es un comportamiento muy arriesgado. La DGT recuerda que una persona que habla por teléfono mientras conduce: pierde la capacidad de mantener una velocidad constante, no guarda la distancia de seguridad suficiente con el vehículo que le precede, confunde itinerarios, deja de percibir la mitad de las señales de tráfico, comete más infracciones y su tiempo de reacción aumenta entre medio y dos segundos. 
  • Apartar la vista de la carretera. Un 38% de los conductores reconoce que se distrae cuando circula ante un accidente, lo que propicia una disminución de la atención en el tráfico que puede provocar otro incidente parecido. Atender a un accidente que ha tenido lugar poco tiempo antes, contemplar el paisaje o mirar una valla publicitaria son algunas de las prácticas más habituales y peligrosas, ya que alteran el ritmo normal de la conducción.
  • Conducir con fatiga o sueño. Otros factores de riesgo más desconocidos, pero muy implicados en la accidentalidad, como en colisiones por alcance, salidas de la vía o invasiones de carril contrario, están relacionados con la fatiga, la somnolencia o el adormecimiento del conductor. Llevar el coche con cansancio implica un aumento en el número de distracciones al volante, altera la capacidad para tomar decisiones o para prestar atención al entorno y hace más difícil mantener la concentración en el tráfico. La DGT aconseja que antes de conducir se duerma bien y se evite beber alcohol y comidas copiosas.

 

 

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