¿Cómo guardar tu coche en invierno?

¿Eres de los que en invierno sueles guardar el coche y usar el transporte público? O simplemente no te hace falta utilizarlo para el día a día y decides reservarlo en tu garaje para ocasiones especiales o fines de semana. El medio ambiente te lo agradecerá, por lo que hoy te explicamos cómo guardar tu coche en invierno.

¿Sabías que tu vehículo también sufre las inclemencias de las bajas temperaturas?

Toma nota de los siguientes consejos para saber cómo guardar tu coche en invierno. 

  • Lava el coche: Quizá sea más que obvio, pero limpiar el automóvil antes de guardarlo nos garantiza que todas las impurezas y posibles restos que puedan causar daños en la pintura vayan a desaparecer.
  • Seca el vehículo y toma nota de las daños: El proceso de lavado y secado te dará la oportunidad de examinar tu coche con detalle; así encontrarás cualquier golpe o arañazo. Si puedes repararlos, es mejor que lo hagas antes de guardar el coche durante un período de tiempo más o menos largo, pues evitarás el riesgo de corrosión.
  • Aspira el interior: Aquí deberás prestar atención a las zonas que necesitan un cuidado especial. Y así te asegurarás de que el automóvil está listo para ser disfrutado cuando levantes la lona.
  • Encera la carrocería: Esto sirve para que el coche luzca más y para nutrir y proteger la chapa y pintura.
  • Cambia el aceite y los filtros: De esta forma, estarás eliminando los contaminantes ácidos que contiene el aceite usado.
  • Comprueba el anticongelante: Es fácil añadir este líquido y olvidarte… pero siempre es recomendable examinar su nivel antes de guardar el coche durante el invierno, aunque no esté a la intemperie o en un garaje especialmente frío. Así evitarás posibles daños en el motor.
  • Comprobar el aire de los neumáticos.  Un gesto muy sencillo que trae grandes beneficios, ya que así las cubiertas conservarán su forma cuando tengas que rodar de nuevo con ellas.
  • Utiliza un acondicionador de batería: Ya que vamos a tener el coche bastante tiempo parado, este aparato monitoriza la salud de este elemento y evita que se descargue.
  • Tapa el coche con una lona: Por último, una vez hayas hecho los anteriores pasos finaliza cubriendo el vehículo con una lona de calidad, preferiblemente de varias capas. Las impermeables no dejan pasar el aire, así que asegúrate de utilizar una que no provoque condensación. De vez en cuando, levántala para garantizar que todo está en orden. Y cuando vuelva  la primavera, listo para rodar.

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