¿Cómo llega el combustible a la gasolinera?

Antes de llegar al surtidor, el combustible utilizado por un coche con motor térmico debe extraerse primero en forma de petróleo en un yacimiento que debe haber sido perforado en las profundidades de un desierto, en mar abierto o en regiones polares. Hasta ahí bien, pero ¿Cómo llega el combustible a la gasolinera? 

Pues bien, después de su extracción debe ser transportado a una refinería que muy probablemente está situada a miles de kilómetros, donde se somete a un proceso químico que lo convertirá en gasolina o diésel. A continuación ha de ser transportado otra vez y bombeado al tanque de un depósito en la refinería, donde los camiones cisterna lo recogerán para llevarlo a una estación de servicio.

Finalmente puede ser bombeado al depósito de combustible de un vehículo. Todas estas operaciones y transportes obviamente implican un cierto gasto de energía. ¿Tienes una idea de su orden de magnitud?

Un instituto alemán se interesó por este curioso problema y contabilizó todos estos consumos de energía. Por ejemplo, para producir y llevar al depósito de un coche 7 litros de combustible, es decir, la cantidad promedio que consumirá para recorrer 100 km, el gasto de energía es de aproximadamente 11 kWh. Con esa cantidad de energía en electricidad, un vehículo eléctrico podría viajar entre 50 y 80 km dependiendo del modelo y el estilo de conducción adoptado. Es decir, antes de que un coche térmico arranque su motor para moverse tan solo un metro, ya se ha consumido la energía con la que un vehículo eléctrico recorrería hasta 80 km.  

Esta energía necesaria para fabricar, transportar, almacenar y vender combustibles rara vez se tiene en cuenta en los estudios que comparan las emisiones de gases de efecto invernadero durante el ciclo de vida de los automóviles térmicos o eléctricos, y los resultados de estos estudios están muy distorsionados.

Finalmente, el estudio también se enfocó en el consumo de energía de una estación de servicio para iluminación, calefacción, aire acondicionado, ventilación, operación de refrigeradores y congeladores, bombas de combustible, etc. En total: 200.000 kWh por año, lo que a un automóvil eléctrico le da para recorrer ¡más de un millón de kilómetros!

Fuente: https://pasatealoelectrico.es 

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