¿Qué piezas sufren más según tu forma de conducir?

Hay algunas manías o malos hábitos que pueden, a la larga, dañar ciertas piezas del vehículo. A continuación os contamos específicamente cuáles se ven más afectadas por algunos estilos de conducción.

Pasar sin frenar por los badenes

Los neumáticos son los que más sufren con este tipo de conducción. También la amortiguación y la suspensión se ven forzadas reduciendo su vida útil. Y por último, las articulaciones, los silentblocks y rótulas se dañan, lo que hace que con el paso del tiempo el coche vibre en exceso.

Girar en parado

Girar la dirección en parado y con el freno pisado daña las articulaciones de la dirección y suspensión. Esto se debe a la dirección asistida -no ocurría en los coches antiguos-.

Dejar el pie en el embrague en parada

El collarín del embrague -sirve para desembragar y desconectar el motor de la caja de cambios- sufrirá mucho.

Apoyar la mano en la palanca de cambios aunque no se esté cambiando de marcha

Este vicio no es peligroso a corto plazo, pero a largo plazo fuerza en exceso los sincronizados, que son unas pequeñas piezas encargadas de realizar los cambios de marcha sin necesidad de igualar la velocidad de giro del motor y la del cambio.

Circular en reserva

Obstruye los filtros, lo que a la larga puede dañar la bomba de combustible.

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